jueves, 1 de mayo de 2008

Amor sin barreras


Roger de 18 años cursaba el 3er ciclo de derecho en la Universidad de Berlín, Alemania. Era Abril de 1961, recién comenzaba a estudiar y ya le iba muy bien, debido a las calificaciones que obtenía siempre se caracterizaba de ser un chico muy amiguero.

Provenía de una familia judía que sufrió los estragos de la dictadura de Hitler y las consecuencias de la segunda guerra mundial, pero aun así su familia salio adelante con un su negocio de zapatos.

Roger conoció muchos amigos, era conocido como “mujeriego” debido a que era muy listo con las chicas y no había alguna que se la escape, era un bandido realmente, sin embargo eso no intervenía en sus estudios por que si se comprometía con sus tareas, ya que su gran sueño era ser abogado penalista. Pero tan solo comenzó el 3er ciclo de su carrera, y conoció a un chiquillo llamado Daniel, rápidamente se ganó la confianza y se convirtieron en grandes amigos, trabajaban juntos en la universidad, y salían con sus amigos de su casa de estudios, aunque en esas épocas era muy difícil vivir tranquilo, debido a la Guerra Fría.

Daniel y Roger se llevaban muy bien, almorzaban después de clase, en casa de Roger o a veces en casa de Daniel, pero Roger sentía algo en su estomago algo que nunca le había pasado ni siquiera con las chicas que estuvo, parecía que le gustaba estar con el todo el tiempo, y se sentía mal cuando no lo veía a Daniel, este también sentía lo mismo. Era extraño para Roger, y pensaba que era una confusión pero poco a poco pasaban los días y sentía algo mas que amistad por Daniel, pero aun así se reprochaba por que pensaba que esto es solo “mariconadas” y que a el no le iban a pasar en la vida, pero justo lo que vivía por dentro, Daniel también lo percibía. Pero aun así tenían que verse.

Era el 25 de Mayo de 1961 y Roger decide invitarlo a salir a Daniel, a un restaurante cerca del centro de Berlín Este. Mientras caminaban conversaban lo que había pasado durante el día en la universidad, y se reían cuando contaban las anécdotas que vivían. Ya eran las 4:00 p.m. y sentados en las sillas del restaurante luego de haber almorzado, Roger de una vez por todas le dice lo que siente por Daniel aunque tuvo un pavor tremendo al inicio pero se armo de valor y confesó que le gustaba Daniel. Daniel se sentía asombrado por lo dicho, aunque sabia también que era lo mismo que sentía por Roger y es así que también declaró su sentimiento hacia el. Ni bien manifestaron lo referido, ambos solo atinaron a reírse pero después decidieron estar como pareja, era muy fuerte lo que sentían los dos y era insólito por que anteriormente tuvieron relaciones sentimentales con chicas pero nunca habían experimentado esta sensación.

Durante Mayo y Agosto pasaron muchas cosas juntos, ellos decidieron no contárselo absolutamente a nadie debido que en aquella época, los gays eran muy mal vistos y eran constantemente discriminados, asi que lo disimulaban muy bien dentro y fuera de la universidad. Se reunían dos veces por semana en un lugar abandonado, debido a que quedaba en los suburbios de Berlín, ahí se encontraban para hacer lo que los heterosexuales son libres de hacer, agarrarse de las manos fuertemente y besarse sin cesar. Eran de esos besos intensos que no acababan. La pasaban muy bien estando juntos. Los dos vivían en los extremos de la ciudad, Roger en el Este, y Daniel en el Oeste, sus familias nunca sospechaban de esa relación “clandestina”. Cuando salían a pasear, iban también al parque municipal de la ciudad, donde se encontraba su árbol favorito con los nombres de ellos. Realmente se llegaron a amar, era tan ardiente como un fuego eterno, pero no seria tan eterno por que se avecinaba una barrera que lo separaria para siempre.

Era la mañana del 13 de Agosto de 1961, y Roger se encontraba en su casa al igual que Daniel, Roger de curioso sale a ver lo que pasaba por su ventana debido a que escuchaba los sonidos de tractores, voces de albañiles y de militares, es entonces cuando observa lo que sucede y vio un enorme muro, un muro tan extenso que dividía en dos a la vieja capital alemana, el oeste y el este se encontraban separados. Esto le causó gran tristeza y a la vez una gran indignación a Roger ya que con ese muro se exterminaron todas las libertades, incluso la de amar. Es entonces que el sale de su casa corriendo a ver como se encontraba Daniel. Daniel también fue a buscar a Roger desesperado pero el muro era muy grande, que de la noche a la mañana ya estaba construido la mayor parte del total, solo que daban algunos alambres con púas. Roger y Daniel al final llegan a verse pero a través de los alambres, pero ninguno podría cruzar al otro lado, debido a que estaban los tanques de los militares vigilando la zona. Ambos se gritan de manera desesperanzada “¡No te olvides de mi!”, los militares los separaban, pero Roger insistentemente quería cruzar al otro lado. Es en esos instantes que trata de cruzar el muro, dos disparos en su espalda lo abatieron, de manera fría y salvaje por parte de los militares alemanes. Daniel estaba pasmado por lo que paso es entonces que también intenta cruzar la barrera de la vergüenza, pero el también es acribillado por las bestias de los militares. De ahí se prosiguió con la construcción del muro.

El muro simbolizaba la división y la ambición de poder de los países confrontados en la Guerra Fría. Hasta el amor era conculcado. Realmente era el muro de la vergüenza. Un muro que separo un amor que no era tan común pero si que era intenso y tan fuerte. Un amor que debió ser sin barreras.